Los incentivos laborales no económicos son una de las formas más efectivas de mejorar la motivación, el compromiso y el bienestar de un equipo sin depender únicamente del salario. Cuando una empresa responde mejor a las necesidades reales de sus profesionales, aumenta la implicación, mejora el clima laboral y refuerza la retención del talento.

En este artículo te mostramos 6 incentivos laborales no económicos que pueden ayudarte a motivar a tu equipo y construir un entorno de trabajo más atractivo. Desde el reconocimiento y la formación hasta la flexibilidad o el ocio, existen muchas formas de impulsar el salario emocional y mejorar la experiencia del empleado.

 

Dinámicas de motivación e incentivos: más allá del salario justo

La motivación es aquel impulso emocional que mueve a las personas a ejecutar actividades o proyectos. Puede ser intrínseca, cuando la voluntad de realizarlas procede del propio individuo, o extrínseca, cuando los motivos que incitan al individuo a realizar la tarea son causados por factores externos.

En el entorno laboral, el salario es el elemento de motivación extrínseca por antonomasia. De hecho, un salario justo y acorde con las capacidades y con el valor generado por el trabajador es la base de la motivación laboral de cualquier profesional y de su compromiso con la organización. Por ese motivo, el salario debe ser siempre uno de los primeros elementos a revisar, si no el primero, ante la percepción de cualquier síntoma de desmotivación laboral en los equipos.

Es importante puntualizar que los incentivos económicos asociados a resultados no son equivalentes a una mejora salarial. Aunque, puntualmente, esta solución pueda generar incrementos en la motivación de los equipos, no son ni la más efectiva ni las más eficiente de las dinámicas de motivación laborales posibles, especialmente a largo plazo. La razón es que los incentivos monetarios puntuales no resuelven la causa de la desmotivación laboral, solo camuflan sus consecuencias.

Salario emocional y plan de motivación laboral

A veces, la desmotivación en el trabajo está relacionada con la falta de bienestar del trabajador por la dificultad en conciliar vida laboral con vida personal o por la angustia que provoca una mala organización o un ambiente laboral tenso. Por eso es tan importante contar con un buen plan de motivación laboral que nos permita conocer al detalle las necesidades y carencias específicas de los equipos profesionales.

Una recompensa intangible acorde con las necesidades emocionales de un trabajador también puede ser una excelente forma de motivación intrínseca con un impacto en su motivación laboral. Es lo que se conoce como el salario emocional, es decir, aquel que es capaz de mejorar la calidad de vida de los equipos. Un salario emocional adecuado, basada en incentivos laborales no económicos, no sólo será capaz de incrementar la motivación de los equipos a largo plazo y reforzar su compromiso con la empresa, sino también de atraer y retener el talento en la organización.

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Ejemplos y casos de éxito de incentivos laborales no económicos

Son muchas las grandes empresas que llevan ya tiempo aplicando con éxito dinámicas de motivación de equipos basadas en los incentivos no monetarios. La fórmula consiste en satisfacer otras necesidades de los trabajadores, más allá del sueldo, a través de otro tipo de acciones pensadas para ellos.  Podemos distinguir seis tipos distintos de incentivos laborales no económicos:

Elegir buenos incentivos laborales no económicos no consiste en ofrecer beneficios genéricos, sino en identificar qué valora realmente tu equipo. Cuanto más alineadas estén estas acciones con las necesidades de los empleados, mayor será su impacto en la motivación, la productividad y el compromiso a largo plazo.

1. Incentivos de reconocimiento

Un email público felicitando a un trabajador o a un equipo por sus resultados o un ranking de performance en el que todos puedan ver y comparar sus resultados a través de una gamificación son solo algunas maneras de reconocer de forma pública y justa el trabajo bien hecho. La apuesta de Mars Iberia por las gamificaciones de Playmotiv, que reconocen de forma pública el esfuerzo y los resultados de los equipos a través de rankings y mensajes privados, ha conseguido generar a la organización incrementos de ventas de hasta el 11%. Si quieres saber más sobre este caso de éxito, no te pierdas nuestro artículo Casos de éxito de gamificaciónen Playmotiv: Mars.

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2. Incentivos de formación

Un tipo de incentivo del que no sólo se beneficiará el trabajador sino también la propia empresa, que será depositaria del conocimiento práctico adquirido por su equipo. Desde 2016, la multinacional española Indra tiene en marcha una universidad corporativa, la Indra Open University, que permite a los trabajadores acceder al autoaprendizaje continuo mediante una potente plataforma digital.

CASO DE ÉXITO

Cómo Novo Nordisk activó la formación del equipo de ventas mediante Gamificación

Ver caso de éxito

3. Incentivos de flexibilidad horaria

Trabajar de forma remota un día a la semana o tener un horario flexible que permita al trabajador optimizar el tiempo según su propio criterio es uno de los incentivos de motivación de equipos más efectivos actualmente. La confianza depositada por la organización en el equipo no sólo incrementa su motivación sino también su nivel de compromiso, de responsabilidad y, en consecuencia, un mejor ambiente laboral. Además, la flexibilidad horaria es una gran oportunidad de lidiar mejor la vida personal con la vida laboral. Mientras la mitad de la plantilla de Motorola (21.000 empleados) trabaja desde casa, Netflix ofrece a sus equipos vacaciones ilimitadas y libertad horaria total, por lo que cada trabajador decide cuando trabaja y cuando no. La medida, implantada en 2004, parece ser efectiva: la compañía ha incrementado su valor en 51 mil millones de dólares desde entonces.

4. Incentivos de tiempo

Ofrecer un día libre tras la finalización de un proyecto que ha supuesto un gran esfuerzo al equipo supondrá un coste relativamente bajo para la organización si se compara con el revulsivo que supondrá para la moral de los equipos. Los trabajadores de la multinacional de juguetes Mattel cuentan con 16 horas de trabajo remuneradas para que puedan asistir a actividades escolares de sus hijos. Facebook, por su parte, ofrece 4 meses de vacaciones pagadas a sus trabajadores tras el nacimiento de un hijo.

5. Incentivos de servicios

Guardería, seguro médico, abono a un gimnasio, alimentación saludable gratuita o incluso masajes son incentivos que algunas empresas ya ofrecen para mejorar la motivación de sus equipos. El campus corporativo de Google ofrece comida gratuita 24 horas a sus trabajadores; el de Cisco, dos guarderías dentro de las propias instalaciones. Evernote cubre los gastos de limpieza del hogar de sus trabajadores de forma bimensual mientras Airbnb les ofrece 2000$ anuales para viajar por el mundo.

6. Incentivos de ocio

Pasar tiempo de diversión fuera del entorno profesional ayuda a los equipos a conocerse más y mejora su cohesión. No sólo se trata de organizar actividades de ocio como barbacoas, salidas culturales, jornadas deportivas o cenas. Algo tan simple como habilitar un espacio de ocio en la oficina (una mesa de pin-pon o un futbolín) puede ayudar a limar asperezas y mejorar las dinámicas de relación dentro de los equipos. Apple organiza bianualmente el Beer Bash, una especie de concierto-festival de música en exclusiva para sus trabajadores con reconocidos grupos sobre el escenario (Maroon 5, Demi Lovato) y comida y cerveza gratis para los asistentes. Quizá no puedas traer a Maroon 5, pero ¿por qué no un concierto con un grupo formado por empleados?

En cualquier caso, lo más importante antes de optar por una u otra dinámica de motivación laboral no monetaria es conocer, observar y escuchar activamente a los equipos y ofrecerles aquellas soluciones que se adecuen más a sus necesidades específicas.

Si te interesa saber más sobre cómo hacer un buen plan de motivación laboral, no te pierdas nuestro artículo Motivación laboral: claves del éxito.

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Gamificación e incentivos laborales no ecónomicos

Las aventuras de gamificación para empresas que prepara Playmotiv están pensadas para motivar a los equipos y mejoras sus resultados. Para ello, te ayudamos a estructurar un plan de recompensas que puede estar conformado tanto por premios económicos como por incentivos laborales no económicos. Este plan, unido a una gran plataforma tecnológica y a potentes storytellings, atraerá la atención de los miembros de tu equipo y hará que se impliquen en la consecución de objetivos.

Preguntas frecuentes sobre incentivos laborales no económicos

¿Qué son los incentivos laborales no económicos?

Los incentivos laborales no económicos son beneficios, acciones o dinámicas que una empresa ofrece para mejorar la motivación, el compromiso y el bienestar de su equipo sin recurrir a una compensación salarial directa. Suelen estar relacionados con reconocimiento, flexibilidad, desarrollo profesional, tiempo de calidad o mejora del entorno laboral.

¿Para qué sirven los incentivos laborales no económicos?

Sirven para aumentar la motivación del equipo, reforzar el salario emocional, mejorar el clima laboral y favorecer la retención del talento. También ayudan a que los empleados se sientan más valorados, implicados y alineados con los objetivos de la empresa.

¿Cuáles son los mejores incentivos laborales no económicos?

Los mejores incentivos laborales no económicos son aquellos que responden a las necesidades reales del equipo. Entre los más efectivos suelen estar el reconocimiento profesional, la formación, la flexibilidad horaria, el tiempo libre, los servicios de apoyo al empleado y las actividades de ocio o team building.

¿Los incentivos no económicos mejoran la motivación laboral?

Sí, los incentivos no económicos pueden mejorar de forma notable la motivación laboral, especialmente cuando hacen que las personas se sientan escuchadas, reconocidas y cuidadas. No sustituyen al salario, pero sí complementan la propuesta de valor de la empresa y aumentan el compromiso.

¿Qué diferencia hay entre salario emocional e incentivos no económicos?

El salario emocional es un concepto más amplio que engloba todos los beneficios no monetarios que mejoran la experiencia del empleado. Los incentivos laborales no económicos forman parte de ese salario emocional y actúan como herramientas concretas para reforzarlo dentro de la organización.

¿Cómo elegir incentivos laborales no económicos para tu equipo?

Para elegir incentivos laborales no económicos conviene analizar qué valora más el equipo en su día a día. No todas las personas priorizan lo mismo: algunas valoran más la flexibilidad, otras la formación o el reconocimiento. Cuanto más adaptados estén los incentivos a la realidad del equipo, mayor será su impacto.

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Joan Trilla CEO
Especialista en gamificación estratégica para ventas y formación corporativa