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5 claves para gestionar equipos después del confinamiento

Por 07/05/2020 mayo 8th, 2020 No Comments
Gestión de equipos después del confinamiento - Gamificación para empresas - Playmotiv

Según la primera definición que da la RAE, la palabra “crisis” es un “Cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados”. Una de las cosas que llama la atención es que esta forma de describir el concepto deja fuera cualquier apreciación negativa que pueda tener. Se habla de “cambio” y de “consecuencias”, pero desde una óptica totalmente neutra.

Es inevitable de pensar en el brote de coronavirus en términos de “crisis”, pero la organizaciones y las personas que lograrán sortearla serán aquellas que consideren el cambio y sus consecuencias como una oportunidad. Muy pronto, el confinamiento y el distanciamiento social se irán suavizando. Cuando desaparezcan, será el momento de aprovechar la ocasión para construir cosas nuevas y no caer en antiguos errores. Para ti, que tienes que gestionar equipos, te ofrecemos 5 de la claves que debes tener en cuenta para aprovechar las oportunidades que la nueva situación está generando.

Principales retos del liderazgo post COVID-19

El coronavirus nos ha traído una nueva realidad. Se han realizado muchos cambios (y muy rápido) en las rutinas de compañías, managers y empleados que, previsiblemente, serán duraderos.

Ante una situación así, como el resto de personas, un líder también se enfrentará a dudas e incertidumbres, pero debe ser el primero en aprender a gestionarlas para que su equipo salga reforzado al escenario post-confinamiento.

¿Pero cómo se gestiona un nuevo escenario?

Procesos que, durante años, parecían muy difíciles de implementar, como, por ejemplo, el teletrabajo, lo han hecho con éxito de un día para otro de forma eficaz. Esto ha ayudado a que muchos managers le pierdan el miedo, pero también provocará que, una vez se retome cierta normalidad, aún haya más trabajadores que pidan mantenerlo.

El líder tiene dos opciones: apostar por el control (es decir, querer saber en todo momento qué está haciendo su equipo, replicando a distancia patrones que se daban en el lugar de trabajo) o apostar por la confianza. Muchas veces, el miedo al cambio en las formas de trabajar de un equipo se dan porque no se sabe si sus miembros podrán adaptarse o rendir del mismo modo en una situación diferente. Por suerte, muchos líderes están aprendiendo que sus trabajadores responden igual o mejor en este nuevo escenario.

En este momento, es mucho más efectivo apostar por la solidaridad (entender a los miembros de tu equipo, sus situaciones individuales, motivarlos, etc.), que hacerlo por el individualismo. Al hacerlo se consigue efectividad y salud, tanto para la compañía como para las personas que la configuran.

Claves para gestionar equipos de ventas tras el confinamiento

Nuevos liderazgos

Más allá de adaptarse a los problemas que puedan surgir para dar con soluciones a corto plazo, en este momento, un líder debe retar a la organización y a sus miembros a emprender acciones de tanta profundidad como los cambios a los que hay que hacer frente. En eso consiste el liderazgo adaptativo. Céntrate en las soluciones que perdurarán en el tiempo, anticípate, no te quedes estancado en el problema.

Además, el nuevo escenario llevará a una redistribución de la autoridad y de la responsabilidad. Debes motivar a los miembros de tu equipo y confiar en ellos para que sean más autónomos.

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Realizar cambios en la cultura empresarial

Si cambian las condiciones que configuran el entorno laboral, deben cambiar los comportamientos de los miembros de la empresa.

Por poner algunos ejemplos: muchas organizaciones en las que imperaba el presencialismo, ahora se reconvertirán a un modelo más centrado en la confianza y el compromiso; el trabajo virtual llevará a enfocarse en el rendimiento  y a la flexibilidad horaria; y los objetivos que se marcaban hasta ahora (beneficios o crecimiento anual, índices de precios, etc.) se pondrán en perspectiva y puede que dejen de ser el indicador más importante del trabajo bien hecho.

No es una cuestión de cambiarlo todo, sino de realizar las adaptaciones necesarias para la nueva situación sin tocar la esencia de la compañía.

Crear nuevas formas de trabajar

Como explicábamos al principio, los cambios se traducen en posibilidades. Hay que perder, por lo tanto, el miedo a hacer cosas diferentes y dejarse seducir por las oportunidades que se nos presentan. Por ejemplo, todos hemos oído de empresas que han modificado de arriba abajo sus sistemas de producción y han reconvertido su expertise para pasar a fabricar materiales sanitarios u otros productos mucho más necesarios en este momento que lo que producían hasta ahora.

Es muy posible que algunos procesos farragosos que estaban enquistados en tu organización, puedan convertirse, en este nuevo escenario, en algo mucho más flexible. Es el momento perfecto para hacer experimentos y ser innovador.

Respecto a tus trabajadores, ahora es un buen momento para clarificar roles (si aún no lo has hecho): dar objetivos claros y concisos ayudará a que tus empleados sepan qué esperas de ellos y te ayudará a valorar mucho más su desempeño. Por otro lado, es la ocasión perfecta para que los miembros de tu equipo adquieran competencias transversales: ofréceles medios y asegúrate de que tengan las habilidades técnicas necesarias para las nuevas formas de trabajar. A partir de ahora, la transformación será constante: mejor estar preparados.

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Cómo gestionar las emociones del equipo

En una situación de incertidumbre económica es fácil pensar que hay que centrarse en las cifras. Es un error, hay que centrarse en las personas. No trabajamos con máquinas, por lo que hay que poner en valor las relaciones personales más que nunca. La clave es alejarse de un modelo empresarial agresivo y frío y apostar por perder el miedo a mostrarnos vulnerables.

Más allá de los efectos del confinamiento que pueden llevar a las personas a desarrollar nuevos miedos (desde a salir de casa a tomar el transporte público), no podemos evitar que muchas de ellas estarán lidiando con la pérdida de seres queridos en un escenario paco favorable. Ante todo, en una situación tan delicada como la que ha provocado en COVID-19, hay que apostar por la transparencia en cuanto a la salud física y mental. Por ejemplo, tratar los posibles casos de contagio que afecten a la plantilla (que los habrá) de forma delicada, pero sin tabúes y con comprensión, creará un ambiente laboral mucho más sano.

El verdadero reto de un líder en esta situación es lidiar con los posibles conflictos dentro del equipo (errores, malos entendidos, etc.) con suficiente empatía.

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Potenciar el sentido de pertenencia

Muy relacionado con el punto anterior está potenciar el sentido de pertenencia a la compañía de tus trabajadores. Después del momento de urgencia que hemos vivido, puede ser que algunas de las medidas que tomemos se relajen. No dejes que pase: hay que asegurar que los cambios positivos perduran.

Para ello, fomenta la comunicación (aunque sea a través de video llamadas) para construir confianza y lazos sociales. Favorece la inteligencia colectiva: escucha y adopta las ideas del equipo. Convierte la incertidumbre en innovación creativa.

Una de las cosas que más ayuda en estos momentos a generar sentido de pertenencia es encontrar un propósito al trabajo que realiza tu empresa. Son muchas las compañías que han reaccionado muy rápido con la voluntad de ser útiles a los ciudadanos, más allá de beneficios (como el caso expuesto anteriormente de las empresas que han empezado a fabricar material sanitario). Da un propósito a tus trabajadores, que puedan sentir que están contribuyendo a superar esta situación, y seguro que se sienten más parte de la organización que nunca.

La gamificación, aliada tras el confinamiento

Implementar cambios, valorar su utilidad, poner en perspectiva su penetración en el equipo, trabajar la motivación y potenciar la pertenencia son algunas de las cosas que puedes trabajar a través de la gamificación.

Por ejemplo, en Playmotiv usamos la gamificación para incrementar el rendimiento de los equipos de ventas. Tras el confinamiento, tanto grandes como pequeños distribuidores tendrán stock acumulado y las empresas productoras, todas a la vez, querrán realizar muchas promociones para reactivar su actividad.

Esto puede llevar a algunos equipos de ventas a una sobresaturación. Gracias a la gamificación, se pueden gestionar todos estos inputs a través de mecánicas narrativas, con diferentes retos y misiones, que ayudarán a evitarlo y contribuirán motivar al equipo. Por ello estamos trabajando en nuevas herramientas especialmente diseñadas para esta situación excepcional.